jueves, 26 de septiembre de 2013

Capitulo Doce♥

Abrí mis ojos, y vi por la ventana ya era de día y el sol pegaba en mis ojos, me los tape y grite. Si, cuando estoy cansada lo hago. Me senté en la cama, y suspire. Me levante de esta yendo hacia mi celular vi la hora y eran las 7:00 a las 8:30 tenia clases, así que me fui directo al baño, me cepille los dientes y entre a bañarme, deje que el agua callera, puse crema en mi cabello y lo enjuague. Salí de la ducha y envolví una toalla a mí alrededor y una en mi cabello. Abrí la puerta del baño y Salí directo a mi cama, me senté por un momento y luego me volví a parar, fui hacia mi armario, lo abrí, mire toda la ropa que tenia y ninguna me gustaba, lo cerré y lo volví a abrir, como para que hiciera magia y apareciera ropa nuevo, créeme si eres mujer, eso es lo que más deseas.

Saque un jean rosado con manchas y una blusa negra sin hombros, y los deje arriba de mi cama, fui hacia el baño y saque la toalla de mi cabello y me lo peine, me hice un moño desordenado. Fui hacia mi cama y me puse mi ropa interior, luego puse mi ropa y mis supras blancas.

Baje a desayunar, estaba Maria cocinando. “Hola” la salude sonriendo.

“Buenos días, te hice el desayuno” puso un plato frente mío y me senté, lo termine de comer. Me pare, agarre mi bolso y mi celular, y Salí, no iba a llevar mi auto, tenía ganas de caminar, camine hasta la vereda y me puse mis auriculares lo único que me transportaba a otro mundo, un mundo donde todo era perfecto, un mundo donde podes hacer lo que quieras sin que nadie te diga nada, un mundo donde eres vos misma, el mundo que más te gusta. Vi a la casa vecina y estaban entrando unos muebles, suspire, seguí caminando, eran solo 6 cuadras, esas 6 se hicieron cortas al ritmo de la música.

Llegue y entre, todos me miraban, algo que odio con todo el corazón, es lo que más detesto que entres y te estén mirando como si tuvieras 2 cabezas, suspire por tercera vez en este día. Escuche murmullos como “Esa chica es horrible” “Tendría que estar con su madre, muerta” cosas como esa me hacían derrumbarme, aun que tengo el carácter fuerte, pero no lo demuestro, solo dejo que me hagan daño, si lo peor de estar en una secundaria es ser víctima del Bullying, lo admito lo sufro, pero he decidido algo, desde hoy nadie me seguirá insultando o lastimando, hoy demostrare a todos que soy más fuerte de lo que creen. Soy fuerte.

Fui hacia mi casillero y lo abrí escuche una risa a mis espaldas, las ignore, metí mi mano y saque mi libro de historia, otra vez escuche las risas, pero sentí que estaban más cerca, me voltee y ahí la vi, Taylor y sus dos clones Emma y Briggit. Taylor se acerco y hecho mi libro al suelo, lo mire caer y luego la vi mientras sonreía. Trate de levantar mi libro pero ella me impedía agacharme. Entonces me empujo haciendo lastimar mi espalda con los casilleros.

“Acá esta la perfecta ___” dijo sarcástica, levante la mirada y todos los del pasillo estaban mirándonos “¿Por qué no nos haces el favor y morís?” dijo riendo. Soy fuerte, volví a repetir.

“¿Y por qué no lo haces vos?” Todos dijeron en coro “Uuuu” ella se puso seria. Soy fuerte, me volví a decir. Entonces antes de que me dé cuenta, me pego una bofetada.

“Y eso te lo mereces por pasarte de lista conmigo” dijo riendo.

“Eres una…” me interrumpió.

“Una ¿Qué?” se acerco mas a mí. Soy fuerte. Respire profundo y me acerque más a ella.

“Una zorra” le dije y le pegue una bofetada, como ella lo había hecho pero con más fuerza, estaba harta de que esta persona me moleste, y hoy comenzara todo, todo será diferente, no seré la misma. Ella me miro y se acerco a mí con una ira enorme, pero alguien la detuvo. Era su “novio” Ryan.

“Te romperé la cara perra” dijo mientras trataba de zafarse del brazo de su novio.

“Estoy esperando a que lo intentes” dije riendo y todos volvieron a decir “Uuu”. Ella me miro con más odio y le grito al novio:

“Suéltame, tengo que romperle la cara a esa perra” yo reí, mientras veía que ella  trataba de salir de los brazos.

“No vale la pena Tay” le dijo mientras hacía que este la mirase a los ojos.

“Escúchale Tay no quiero que vayas al hospital por mi culpa” dije riendo, esto de ser mala, es bueno ya veo por qué Taylor es así. Todos rieron y Taylor grito.

“Suéltame, maldito seas Ryan” dijo y le pego entre las piernas y fue corriendo hacia mí. Trato de pegarme, pero no puso, era más rápida que ella, mi tío hace mucho tiempo me enseño defensa personal, que lo voy a poner en prueba. Agarro de mi cabello e hizo que mi moño se desatara, y lo empezó a estirar, yo le agarre del suyo, y grito fuerte, un chico trato de separarnos pero ligo una patada de mi parte. La solté y le pegue en su nariz, cayó al suelo, se toco la nariz y saco sangre, me miro y volvió a pararse.

“Conmigo” se apunto a ella sola “No te metas” dijo corriendo hacia mí pero Ryan volvió a agarrarla. “Suéltame Ryan o morirás igual que ella” dijo tratando de alcanzarme, pero Ryan era fuerte, ahora la tenia bien pegada a su cuerpo, para que no se repitiera lo mismo que la anterior vez.

“Vamos amor, ya toca para entrar a clases” dijo “Luego sigues con esto” ella paro de zafarse y lo beso, se veía la lengua de ambos, era un total asco. Luego se separaron y el la llevo todavía abrazada para otra parte. Todos seguían ahí mirando como estatuas, tenían la boca en forma de ‘O’ reí para mí y levante mi libro y cerré mi casilleros, ahora todo lo que se escuchaba era silbidos y cosas como “____ eres la mejor”, “Nunca me meteré contigo” o el que más me dio gracia “Le pateaste el trasero a esa zorra, idola” fui caminando hacia mi clase, pero antes de llegar, un brazo me sostenía, fruncí mi ceño y lo mire, era un chico rubio con los ojos marrones claros y una sonrisa que mataba.

“Hola” dijo sonriendo, me zafe de su agarre.

“¿Necesitas algo?” le dije seca.

“Lo siento bonita, solo quería felicitarte” dijo sonriendo.

“¿Felicitarme de qué?” le dije.

“Lo de Taylor” asentí con mi cabeza “Nadie en la vida se enfrentaría así con ella, por eso te vendría a proponer algo”.

“Dime” dije todavía seca.

“Podrías estar en nuestro grupo” apunto a unos 3 chicos mas, dos morochos y un pelirrojo me sonrieron y les devolví la sonrisa. “Necesitamos a una chica como tú” dijo sonriendo. Amigos, es ahora o nunca.

“Me encantaría fortachón” le dije riendo.

“¿Fortachón?” dijo haciendo una mueca.

“A mí me llamaste Bonita” dije sonriendo.

“Digo la verdad, me llamo Martin”

“Y yo también, yo soy ___” le dije sonriendo “Nos vemos en el almuerzo” dije y me voltee, salude a los chicos que nos estaban mirando, y ellos sonrieron. Entre a mi clase, todos ya estaban sentados riendo y al verme entrar se pusieron serios, reí bajito, me senté sola. No veía ni a Chris ni a Karly, cierto Karly dijo que no vendría, pero Chris, el no me dijo nada, y desde ayer que no lo veo. Vi a Justin entrar por la puerta con un chico morocho, con una sonrisa encantadora. ¿Todos los morochos tienen sonrisas encantadoras? Vi como Justin me miro y me sonrió, todos nos miraban, se sentó a mi lado.


“Hola” sonrió.

“Hola” dije devolviéndole la sonrisa.

“¿Qué paso allá afuera?” pregunto “Están todos hablando de ti “dijo y me sorprendí.

“No saben de quien más hablar” le dije seria y cruce mis brazos junto a mis pechos.

“No hablan mal” dijo mirándome.

“¿A no?” dije mirándolo. Negó con la cabeza “¿Y entonces hablaban de mi bien?” el asintió “Eso es totalmente raro” dije riendo.

“¿Por qué?” pregunto serio.

“Lo único que hacían antes era hablar mal de mí” dije sonriendo.

“Pero hablaban algo sobre, vos y Taylor que te la enfrentaste” frunció el ceño, gracias a Dios que en esta clase no me tocaba con ella.

“Si eso es lo que paso” dije riendo, recordando como la había pegado.“¿Y que decían de mi?” me miro y sonrió.

“Oh Por Dios jinna, no sabes lo que te perdiste, ___ y Karly se pelearon, ___ hizo sangrarle la nariz a Karly” imito la voz de una mujer y yo reí muy fuerte que llame la atención de todos, y me miraron, ya no me importaban sus miradas ahora era fuerte. “Es enserio todos hablaban así” dijo riendo. Justo entro el profesor y hablo.

“Buenos días chicos”

“Buenos días profesor” dijeron todos al coro menos yo. La clase pasaba tan lento, odio historia. Dime ¿A quién le importa el Comercio Mundial? no estaba aprestando atención. Jugaba con mi bolígrafo. Al menos si me llamaba la atención sabia que decirle sobre el Comercio Mundial y así como lo dije lo hizo.

“Señorita Whyte” todos me miraron “podría decirme ¿Quién fue James Cook?” eso es lo que más sabia quien era el.

“James Co…” me interrumpió.

“Aquí adelante señorita Whyte” dijo sonriendo, me pare y fui adelante.

“James Cook fue el explorador más importante de la época. Rodeo Cabo de Hornos y el Sur del Océano Pacifico, llego a Tasmania y Australia. Fue uno de los 1eros navegantes en cruzar el Círculo Polar Antártico en 1773. Que…” el profesor me volvió a interrumpir.

“Está bien señorita Whyte, vuelva a su asiento” mire a toda la clase, que tenia la boca en forma de ‘O’ reí bajito. Le sonreí al profesor y fui a mi asiento. Justin me susurro algo en el oído que no pude escucharlo. La clase paso más rápido que antes, el timbre sonó, haciendo que todos los estudiantes salieran de sus asientos y agarrando sus cosas. Quede un momento en mi asiento, estaba sola en el lugar, me pare agarre mis cosas y me fui directo a mi casillero, lo abrí y metí mis cosas, solo deje mi celular en mi bolsillo y saque mis otras cosas.

Camine hacia la cafetería, allí estaban yendo todos, no podía creer que Chris todavía no llegaba, capas le paso algo, luego lo llamare. Abrí la puertas de la cafetería y todos voltearon a verme, mire por todas partes buscando a Martin, lo vi alzando la mano, sonreí, camine hacia ellos, allí estaban los dos morochos y el pelirrojo, me miraron y sonrieron.

“Hola bonita” dijo abrazándome.

“Hola” le dije devolviendo el abrazo.

“Bueno, el es Franco” apunto a un morocho que me sonreía y le sonreí. “El es John” me sonrió el otro morocho, yo claro que le devolví “Y el” apunto al pelirrojo que parecía tímido “El es  Sebastián” le sonreí pero se sonrojo, entonces me acerque a él y le di un beso en la mejilla y me senté a su lado, para que me tuviera más confianza, el sonrió.  

“Tiene novia” dijo serio Martin, le sonreí.


“Yo no hice nada” me defendí “Solo lo salude” los chicos rieron bajo.

“Creo que alguien esta celoso” dijo Franco y todos reímos.

“Claro que no” dijo sentándose.

“Está bien” dije parando, para cambiar de tema “¿Y qué hacen en su “grupo”?” hice comillas con mis dedos.


“Bueno, te asustarías” dijo John.


“¿Y entonces si es que lo creen, porque Martin dijo que podía estar en su grupo, y que necesitaban a una chica como yo?” dije seria, di en el blanco.


“Si ella definitivamente tiene que estar en el grupo” dijo Franco y yo le sonreí.


“Bueno ___ ¿Quieres que te cuente?” yo asentí “Nosotros somos un grupo más grande, no solo somos Franco, Sebastián y yo” asentí un poco confundida “Somos un grupo que va de aquí para allá, haciendo cosas que no deberíamos”


“¿Cómo qué?” dije seria.


“Digamos que peleamos con personas que nos deben” dijo John, de todos él era el más corpulento.


“¿Deben qué?” dije.


“Plata” dijo serio. Sonreí, podría dedicarme a esto, son solo peleas.


“Está bien” dije.


“¿¡Que!?” dijeron los cuatro al uniso.


“Que está bien” reí.


“Eso es genial” dijo Martin.


“Solo tengo una condición” dije.


“Sin condiciones” dijo John.


“Está bien” dije y me pare de la mesa pero una mano me detuvo.


“Dinos tu condición ___” dijo Franco, me volví a sentar.


“Quiero un arma, un auto, y sobre todo que ustedes me protejan” dije seria.


“¿Un arma para qué?” dijo Martin.


“Para defenderme cuando no estén ustedes”


“¿Y el auto?” dijo Franco.


“Nadie puede saber de mi vida personal, y el auto que yo tengo lo conocen todos”

“Yo te protegeré” dijo Sebastián algo tímido.


“Gracias” dije riendo “Por un momento pensé que no hablabas” el sonrió.


“Es algo tímido con los nuevos” dijo Franco. Justo que estaba por decir algo toco el timbre para entrar. Nos levantamos y Sebastián me pregunto:


“¿Qué clase tienes ahora?”


“Matemática”


“Yo también, vamos juntos” se sonrojo “Digo si quieres” froto su nuca.


“Me encantaría” le dije y fuimos hacia la clase. Entramos y todos nos miraron sorprendidos, hasta Justin que estaba con su amigo en su puesto. Me senté en un banco al fondo y Seba a mi lado. Me sonrió, debo decir que es muy linda su sonrisa.

La clase pasó rapidísimo  y cuando menos lo pensé todo timbre, Seba dijo que tenía que irse así que quede sola mientras salía, agarre todas mis cosas y Salí de allí. Fui hacia mi casillero, no había casi nadie dentro, por alguna razón estaban casi todos afuera, deje todas mis cosas, agarre mi bolso y mi celular y Salí afuera.


“Así que ¿ahora te juntas con los Stringers?” dijo una voz a mis espaldas.

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